Susana Ruiz Mostazo: “La diabetes es una motivación para hacer cosas, no una barrera”

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Susana Ruiz Mostazo: “Que la diabetes sea una motivación para hacer cosas, no una barrera”

 

“Quiero que la diabetes sea una motivación para hacer cosas, no una barrera, no unas cadenas”, así se puede resumir el motivo porque Susana Ruiz Mostazo ha convertido la montaña en su pasión y el por qué se dedica a compartir sus experiencias en su charla “Los sueños no tienen cima”.

 

Susana Ruiz Mostazo es una chica como cualquier otra; originaria de Tudela -aunque actualmente vive en Bizkaia-, trabaja en una empresa de suministros industriales, tiene su pareja y además una gran pasión: la escalada. Desde que tiene 11 años a Susana le ha tocado lidiar con la diabetes, patología que no le ha impedido lograr todas las metas que se ha propuesto. Hoy, tenemos la grata oportunidad de que sea ella misma quien nos cuente su historia.

¿Cómo y cuándo te diagnosticaron diabetes?
Me diagnosticaron diabetes con 11 años, en unas navidades y fue mi madre -también diabética tipo 1- quien detectó que algo no iba bien, me hizo un control con su glucómetro y acto seguido me llevaron al hospital.

¿Cómo afrontaste la diabetes siendo solo una niña?
Los niños suelen asimilarlo mejor que los adultos o padres, pero si es verdad que necesitas un período de aceptación y de aprendizaje. En mi caso, una de mis mejores amigas del colegio tenía diabetes, así que eso me ayudó porque fue un gran apoyo.

Luego del diagnóstico de diabetes, ¿surgió algún cambio en tu vida?
Mi vida cambio lógicamente, pero lo que más cambió fue mi actitud. Pese a ser una persona muy responsable desde muy joven, la madurez me llegó pronto y quería mejorar en todo y demostrar que podía, quizá por esa sensación de sobreprotección que tenían los adultos hacia mí. Yo siempre quería gritar en alto “¡eh, que yo puedo!”.

Susana Ruiz Mostazo: “la diabetes no es una barrera, si no una motivación”
 

Entonces ser diagnosticada con diabetes generó un efecto positivo en ti como persona, ¿en qué te ayudó?
Me ayudó a mejorar y luchar con más fuerza por lo que quería.

En mi caso también me ayudó no sentirme excluida de ningún sitio, ni de excursiones del colegio, ni amigos, ni familia. Y por supuesto nunca lo mantuve en secreto, no tuve ni tengo ningún problema para decir que tengo diabetes. Creo que esto es importante. Tampoco la de ponerlo de excusa. Todo el mundo tiene encima una carga que llevar, si tú no te ves diferente ni pides un trato especial, los demás te tratarán de igual.

¿Cómo nace tu pasión por la escalada?, ¿qué te llevó a comenzar estas aventuras?
Mi marido y yo iniciamos el camino poco a poco. Yo tenía muchos miedos e inseguridades, pero fui ganando confianza. Empecé por rutas más sencillas y luego más largas, pero Ordesa fue el punto de inflexión. Allí nació mi amor por la montaña. Luego lo demás se fue abriendo camino.

Al momento de planificar tus aventuras de escalada, ¿tienes consideraciones especiales por tener diabetes?
La diabetes viaja conmigo, eres tu quien se adapta al mundo con tu diabetes.

¿Qué aspectos consideras, con respecto a la diabetes, antes de irte de viaje?
Lo mínimo de improvisación y nada de delegación en destino, todo depende de ti.

El entrenamiento físico y la planificación es fundamental, tengo que tener claro qué dosis de insulina necesitaré para los días de esfuerzo intenso. Todo lo entreno, lo anoto.
La conservación de la insulina por ejemplo, siempre llevo 3 veces más de insulina de la necesaria. Me aseguro si voy a disponer de hidratos suficientes. Siempre llevo un informe médico en inglés.

Complementos para solventar las hipoglucemias, como Gluc Up 15. Un buen seguro de salud que me cubra imprevistos, como el de Barchilon Correduría de Seguros. Siempre me acompaña mi medidor LX plus que funciona en altitud y frío, mi medidor continuo Dexcom que me marca la tendencia y me ayuda a anticiparme.

¿La diabetes ha sido en algún momento, un impedimento para lograr tus objetivos?
En los retos he tenido muy buena experiencia. Sin embargo recuerdo días en los que he ido a correr y una hipoglucemia me impide terminar un entrenamiento. El año pasado, dije que se acabó y me acostumbré a seguir unos minutos más tomando un gel porque si me ocurría en la montaña con frío y condiciones más duras iba a tener que hacerlo.

En el Kilimanjaro el día de descenso me pasó a última hora y ese entrenamiento mental me sirvió. Eso sí, siempre con cuidado y control.

Susana Ruiz Mostazo, en la cima del Kilimanjaro

Para cumplir estos retos que te propones, es necesario un entrenamiento y control previo, ¿cómo combinas tu vida diaria con las aventuras a las que te enfrentas?, ¿es posible lograr ambas cosas?
La motivación es importante, porque lógicamente es un sobresfuerzo. Tienes una vida laboral, pero debes tener disciplina para no descuidar tu preparación, tu entrenamiento.

Las charlas suelo organizar una al mes, que a la vez también son una motivación enorme para continuar, porque en ellas ves que tu esfuerzo merece la pena, la sonrisa de un niño, la emoción de unos padres, la gente que conoces, lo que aprendes, eso vale mucho.

¿Qué es lo más valioso que has aprendido una vez que te atreviste a salir de tu “zona de confort”?
Todo lo vivido. Desde los viajes, la gente, las risas en las charlas, la preparación de los proyectos; miro hacia atrás y alucino. Lo vivido es alucinante y todo por haber salido de la zona de confort.

¿Cuál fue el motivo por el que decidiste comenzar a contar tus experiencias en Asociaciones para personas con diabetes y a través de los medios de comunicación?
Simplemente transmito la charla que me hubiese gustado escuchar con 11 años cuando debuté: noticias positivas sobre la diabetes.

Quiero que los niños y la gente que debuta vea que hay alguien como ellos ha podido, por lo que ellos también pueden. Quiero que la diabetes sea una motivación para hacer cosas, no una barrera, no unas cadenas.

¿Cuál crees que es el aporte más importante que dejas en las personas que te conocen o que escuchan tus experiencias?
Es recíproco, ellos me aportan motivación para seguir y yo también he conocido a gente fantástica.

La gente se emociona y se sorprende, creo que esperan escuchar a alguien diferente, pero se encuentran con una persona muy normal, que les habla de tú a tú, que lucha por lo que quiere con esfuerzo y con ilusión, que transmite un mensaje positivo y real, que les habla de sus miedos y el camino recorrido.

“Perseguir lo que soñamos es el sentido más amplio de la vida”

¿Cuáles son tus próximos retos?
El Elbrus, en Rusia. ¡La cima de Europa!

¿Qué mensaje le darías a las personas con diabetes que creen que tienen una barrera para alcanzar sus sueños o metas?
Que es lógico que tengan miedos, pero que crean en ellos mismos.

Precisamente este tropiezo, “la diabetes” les ha dado más fuerza. Están acostumbrados, sin saberlo, a enfrentarse a retos diarios: dosis de insulina, hidratos, etc.

Perseguir lo que soñamos es el sentido más amplio de la vida. Vivir da miedo pero engancha. Las personas con diabetes tienen que entrenar su diabetes, es la única diferencia.